1
Este es un cadáver. Pero no un cadáver cualquiera. Este es Elías. Mi cadáver.
Elías es, bah era, una persona bastante especial o peculiar si se prefiere. Perseverante, terco como su mula, introvertido y a veces, un tanto rezongón. Después de la muerte, nada cambió demasiado, sólo que ahora rezonga por otros motivos pero sigue siendo terco aunque no como su mula porque ésta ya no lo acompaña. Todavía estoy tratando de descifrar si Elías era terco como su mula o la mula terca como Elías.
Aún después de muerto, Elías sigue con la misma idea metida en lo que resta de su cabeza: ser marinero. Tratan de convencerlo de que es físicamente imposible hacerlo. Pero no hay forma de lograrlo.
Recién te estoy presentando, no voy a hablar de tu don escondido.
¡No! ¡esperá! Voy a hablar de eso entonces, pero bajate de ahí, te veo muy solito, vení.
Read more at 1
